La transparencia sale con hueso

Caldo de cabeza (lacocinaperuana.blogspot.com)

Caldo de cabeza (siempre sale con hueso – lacocinaperuana.blogspot.com)

Todo empezó cuando Corresponsales.pe solicitó los resultados de la evaluación censal de estudiantes, desagregados por escuela al Ministerio de Educación, a través del procedimiento de acceso a información pública.  Sin embargo, el ministerio (la Unidad de Medición de la Calidad Educativa) condicionó la entrega de la información a que ésta no se distribuya a otras personas, tal como lo hace siempre ante solicitudes similares (ver el compromiso de uso de datos al final de este post).

Para apoyar su posición, Corresponsales nos pidió a dos expertos y a mi nuestra opinión.  Tanto Erik Iriarte, como Javier Casas y yo (pucha, ¿de dónde sacaron esa foto?) coincidimos en que el Ministerio está mal, infringiendo la ley de transparencia al poner condiciones y que, nada pues, tiene que entregarles la información sin ninguna condición.

En su blog, Ricardo Cuenca, experto en políticas educativas, contra-atacó, argumentando que no está probado que la competencia mejore el desempeño de las escuelas (refiriendo a este artículo de Santiago Cueto) y que, además, la publicación de los resultados de las evaluaciones de rendimiento genera estigmatización de las escuelas (además, las peor evaluadas suelen ubicarse en zonas más pobres, constituyendo una suerte de doble castigo).  Razones por las cuales, quien acceda a esa información debiera inhibirse de diseminarla de forma pública:  no solo no estimula a mejorar, sino que estigmatiza a quienes están mal.

Hace unos meses ya había tenido un breve intercambio de tuits con Richi Cuenca por un tema similar, por lo que conocía su posición.  Sin embargo, a pesar de la posición tan clara de los expertos en educación, no debe perderse de vista algunas cosas:

1. Hay una tendencia global hacia la apertura de información pública y a promover el involucramiento de ciudadanos en agregarle valor a la misma (principalmente generando aplicativos o visualizaciones, pero también vigilando la gestión).  Esta tendencia está institucionalizada en la Alianza para un Gobierno Abierto, de la cual el Perú es parte desde septiembre de 2012.  ¿Cuánto durará esta corriente?  ¿Se expandirá?  ¿Será sostenible?  No creo que nadie lo sepa;  pero de que está, está.

2. Prueba de que esta tendencia tiene alguna vigencia es que existen iniciativas que van en la línea de lo que la gente de Corresponsales podría haber tenido en mente y que los expertos en educación buscan evitar:  la página de desempeño de la web del ministerio de educación británico o la página My School, que compara el desempeño de las escuelas de Australia.  Claro, hablamos de países con niveles de calidad educativa mucho mayores que el Perú.  Pero también hay ejemplos de realidades más cercanas, como  Mejora tu escuela, que es una web que rankea y permite comparaciones entre escuelas en México.  La web es producida y mantenida por el Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO).  ¿Estas plataformas han servido para promover la competencia entre escuelas y mejorar la educación o más bien han estigmatizado a las que muestran peor desempeño?  No conozco de estudios específicos.

3. Dado que la información existe y que hay experiencias como las mencionadas, alguien podría armar una web similar.  Cuenca señala que no es un problema de legalidad, sino de moralidad.  El asunto es qué pasa si un “inmoral” solicita la info para armar una web que rankee escuelas, sin importarle las consecuencias sobre la comunidad educativa (¿y si, encima, le cae un buen billete por el tráfico generado?).  Está en todo su derecho de hacerlo;  es legal (ya vimos que el MINEDU no puede condicionar la entrega).  ¿Cómo hacemos entonces?  Mi primera reacción fue que el Tribunal Constitucional podría zanjar la cuestión estableciendo una limitación para este caso específico.  Lo cual nos lleva al último punto.

4. A los activistas por la transparencia nos preocupa mucho la caja de Pandora de las limitaciones/excepciones.  Una limitación podría dar pie a que otras instituciones “se dieran cuenta” de que también tienen información que genera efectos negativos y que debe protegerse, sea no entregándola o evitando su difusión.  No dudo de Cuenca, Thratemberg, Bellido o la UMC.  Pero, ¿y si…

Dramatización

Dramatización

Para evitarnos la feria de las excepciones, la transparencia tiene que salir con todo, lo cual incluye el hueso.  La cuestión es cómo hacemos para no atragantarnos.  ¿Podría el MINEDU/UMC desarrollar una estrategia que no implique la limitación del derecho?

Publicherri

Ya que tuve su atención hasta el final, no puedo dejar de recomendar revisar el Informe Global sobre Corrupción 2013 de Transparencia Internacional, dedicado a la educación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: